Estructura del Coaching: El Cambio

El cambio implica una evolución en una dirección. Avanzar hacia algo mejor. El cambio puede darse porque no nos gusta lo que tenemos en este momento o porque nos sentimos atraídos hacia otra cosa.

En el Coaching, los clientes pueden buscar un cambio por si mismos o puede ocurrir que se vean forzados al cambio por diversas circunstancias de la vida.

Independientemente de la forma en que un cliente llega a un proceso de cambio es necesario gestionarlo adecuadamente. Los clientes tal vez nos sepan como hacer frente a un proceso de cambio o e posible que lo hayan intentado y hayan fracasado.

Un proceso de cambio es en si mismo un proceso de aprendizaje y por tanto para que el proceso de Coaching tenga éxito tiene que haber un aprendizaje.

Cómo establecer metas en 5 pasos

Definir tus mestas es el principio del cambio

metasPonernos objetivos que nos deslumbran, no siempre nos lleva a alcanzar esos objetivos, es mejor lograr pequeños cambios sostenidos en el tiempo, por lo tanto es mejor establecer objetivos de un tamaño adecuado si son muy grandes pueden desmotivarnos y si son muy pequeños puede hacer que perdamos el interés, esto es algo que generalmente se estudia en los cursos de coaching.

Hay 5 pasos que te ayudarán a clarificar y definir tus metas, esto sería algo parecido al autocoaching:

1 – Lluvia de preguntas. Una de las más importantes es ¿Qué es lo que realmente quiero?
Esto nos llevaría a un estado mental positivo y adecuado para determinar un objetivo principal

2 – Con la respuesta o respuestas que surjan haremos una lista..
No hay que bloquear las ideas. Es el momento de dejar volar la imaginación, todo es posible en nuestra mente como dice la PNL. Escribir por lo menos durante 5 minutos de manera desenfadada. Si te sientes bloqueado, sigue con otras preguntas y búscale respuestas.

3 – Una vez que tenemos esa fantástica lista es el momento de volver a La Tierra y filtrarla.
Elige solo los que estén positivo, en general los que lleva no o palabras negativas hay que quitarlo de la lista (no quiero, quiero dejar, quiero perder, nunca más, etc)

4 – Elige las que tengan un tamaño adecuado y ponles una fecha.
Tienes que elegir aquellas que tienen un tamaño tal que sientas que son un reto, sin que lleguen a crear ansiedad y elimina las que son demasiado grandes o demasiado pequeñas. Entonces es el momento de ponerle una fecha. La fecha tiene que surgir por si misma en tu mente y tiene que ser una fecha con día, mes y año. Si en tu mente surge dentro de un mes o un año, no vale, tiene que ser una fecha.

5 – Pasa a la acción.
Ya estás al final, es el momento de pasar a la acción. Haz un plan de acción que encaje con la fecha que has puesto. Si es posible divide las tareas en acciones más pequeñas (pero no demasiado pequeñas) y con sus propias fechas, día, mes y año. Y ahora es es momento de continuar, el primer paso ya lo has dado y solo te queda la mitad del camino porque como decía Pitágoras:

“El principio es la mitad del todo”

No somos infalibles

¿Puede ser un error positivo?

Error¿Cuántas personas infalibles has conocido en tu vida? Muchas, verdad. ¿Muchas? ¿Estás seguro? Etimológicamente, el infalible es el que nunca falla. ¿Realmente crees que alguien puede ser tan perfecto? El ser humano por naturaleza es un elemento más de la creación cósmica, que está en continuo estado de elaboración.

Desde que el hombre nace, comienza su proceso de “hacerse”, de “perfeccionarse” y este camino conlleva los tropiezos. ¿No has observado como un niño cuando empieza a andar se cae una y otra vez? ¿Y qué hace? Quizás llore unos segundos, se asuste, ponga cara triste; pero pasados unos minutos vuelve a levantarse.

Es impresionante, la capacidad que tiene el hombre de sobreponerse a las adversidades. ¿Quizás por eso pienses que esos hombres, en concreto, son perfectos e infalibles? No es así. La clave es la lucha y el empeño que se ponen en las cosas que se hacen día a día. Esto es una actitud, no una señal de infalibilidad.

Existen dos tipos de personas: las que se hunden y se conforman y las que se levantan y se superan. ¿Cuál de estas eres tú? Entiende que cada vez que te superas estas reforzando tu carácter infalible, en un punto. Pero mucho cuidado, seguirás fallando en más cosas, porque la vida es un continuo hacerse, un continuo fallar…

¿No piensas que intentar ser infalible es un peso muy grande para una persona? No olvides que está en nuestra naturaleza fallar. ¿Qué ocurre cuando se falla? ¿A quién fallas? ¿Te fallas a ti mismo? No te das cuenta de que esto es una gran carga para tantos años de vida.

Lo más importante es considerar los fallos, los errores como nueva información para encontrar un camino hacia nuestras metas. Si consideramos los errores como valiosa información que nos acerca a nuestros objetivos, entonces los errores son positivos.

CREENCIAS LIMITANTES

CREENCIAS LIMITANTES.

¿En alguna ocasión te has sentido limitado a la hora de realizar alguna acción y has tenido dudas sobre si eres capaz o no?. Es posible que hayamos desarrollado creencias que nos impidan dar el 100% y nos estén poniendo barreras en nuestro camino hacia el éxito, minando nuestra confianza.

creencias limitantes

La mayoría de nosotros no decidimos de forma consciente en qué vamos a creer. Ser conscientes de que nuestras creencias se basan a menudo, en una mala interpretación de experiencias pasadas, puede sernos de gran ayuda.

Lo que nos decimos a nosotros mismos es fundamental para superar situaciones que nos puedan resultar difíciles, frases como: ¿para qué lo voy a intentar, si no voy a conseguirlo? y pensamientos del tipo “estoy incapacitado para hacerlo”, nos limitan en nuestras decisiones futuras acerca de quiénes somos y de qué somos capaces.

Con la utilización de las herramientas y técnicas que nos ofrece la PNL (Programación Neurolingüística) podemos identificar y modificar creencias, obteniendo resultados positivos en todos los ámbitos: familiar, social o profesional.

Zona de Confort

Todos los días en nuestra vida cotidiana nos movemos en nuestra “zona de confort”, es decir nos movemos en un entorno conocido, seguro y cómodo para nosotros. Esta zona se compone de todo aquello que decimos o hacemos, con lo sentimos seguros y cómodos, de las personas con las que tratamos y nos sentimos bien con ellas, de los entornos conocidos y en los que nos movemos de forma segura, etc.

Todo lo que hacemos dentro de esta zona de confort es fácil, cómodo, seguro y no produce ninguna reacción emocional. Por el contrario, todo lo que se aleja de este perímetro de seguridad que nos marcamos mentalmente, nos produce inseguridad, nerviosismo, ansiedad, rechazo y a veces puede llegar a provocarnos un bloqueo físico y mental cuando nos alejamos mucho de nuestra burbuja.

Es evidente que tener una zona segura en la que podemos movernos fácilmente tiene muchas ventajas, no solo eso, también es necesario para poder desarrollar nuestra vida diaria, pero tenemos que ser conscientes de ello y comprender que tiene una parte negativa que debemos afrontar. Si nunca salimos de nuestra zona de confort esta puede convertirse en nuestra cárcel, cómoda y segura pero cárcel en el fondo.

Es importante salir de vez en cuando de nuestra zona de confort y así ampliar los límites de la misma. de tal forma que poco a poco, nuestro perímetro de seguridad se vaya ampliando.

Nuestra mente, para crecer, necesita retos, desafíos, situaciones nuevas, entornos diferentes que pueda explorar. De esta forma iremos descubriendo de que somos capaces, a que podemos enfrentarnos, que cosas buenas hay fuera, la realidad de nuestras creencias o la fortaleza de nuestros valores. También es posible que nuestras conductas o creencias funcionen muy bien en nuestra zona de confort, pero si las sacamos fuera …

A veces nos ocurre queremos ampliar nuestra zona de confort, que queremos que las cosas cambien y nos frustramos porque no ocurre. ¿Que está pasando? Generalmente, lo que ocurre es que no nos damos cuenta de que en realidad seguimos haciendo lo mismo de siempre una y otra vez. No es muy razonable pretender obtener unos resultados diferentes de los habituales haciendo lo mismo de siempre.

” Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes “

–Albert Einstein